jueves, 22 de noviembre de 2012

Difícil perdonar.


Que difícil es olvidar,
cuando el alma aun tiene memoria,
cuando el rocío aun es rocío,
cuando la nieve un día es nieve,
y de golpe un día es agua.
Que difícil es perdonar,
cuando demasiado se ah confiado,
como cuesta obtener de nuevo,
la palabra, el juramento sagrado.
Cuantas vacilaciones que se suman a lo perdido,
cuantas angustias que atropellan lo mas sensato.
Y lo apreciable ante los ojos es perdido por el miedo,
y el miedo es perdido por mas miedo.
El temor se vuelve una venda, y a la calle ciegos salimos,
atropellándonos con lo que creemos firmes, pero se desmorona.
Caemos sobre nuestros propios pies, mirando a un costado el zapato.
Calzamos los brazos en un soga, los arrastramos, los empujamos.
Que difícil es olvidar,
cuando el corazón muerto aun sigue vivo,
cuando el Sol aun es Sol y nace todos los días.
Que difícil es perdonar,
cuando aun vemos el llanto en La Luna.
Que angustiante es tener la respuesta pero no la pregunta.
Que paralizante es tener la pregunta y que la respuesta no llegue.
Que causal que es la circunstancia,
que infinito son los segundos y que cortos son los besos,
que nocivo que es el perdón y que tardío es el olvido.
Que difícil es perdonar,
cuando no hay disculpas de vuelta,
que difícil es olvidar,
cuando la memoria ama mas que la conciencia.



INCREÍBLEMENTE TRAIGO ARTE A MI BLOG... Gracias, gracias, al fin...


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